jueves, 7 de julio de 2016

Del olvido y otras mentiras

DEL OLVIDO Y OTRAS MENTIRAS






Ya no te pienso y tu voz no se cuela en mis oídos
He echado al olvido el sabor de tus besos
Y mi mente no recuerda el resplandor de tu mirada.
No distingo ya la cadencia de tus pasos
O el perfume que noche a noche dejaste en mi piel.

Llámalo amnesia, locura u olvido, pero ya en tus ojos no me miro
Ni tus labios tienen huellas de mi boca,
Porque olvidé cada caricia, cada noche de amor.
No recuerdo tu sonrisa cuando me veías llegar
O el temblor de mis manos al tenerte a mi lado…

Mi bien, podría seguir coleccionando mentiras
Que a diario le repito al espejo
Mientras mi boca guarda besos y otros secretos.
Mi amor, día a día elevo una plegaria
Para que el cielo no castigue mi pecado…
Porque miento al decir que no te amo y ya te olvidé
Prométeme no contárselo a nadie,

Que sea un secreto de los dos…por favor.

sábado, 25 de junio de 2016

Epitafio a un amor...









Es sentir que se te quiebra el alma en cada latido de un corazón lastimado por tu olvido y tu desdén. Es saber que tu ausencia es ahora mi compañía y no estarán tus ojos café para beber sus miradas y me causen insomnios…

Es saber que te perdí sin haberte tenido, que pasaste por mi vida sin quedarte, como un alma errante que no encuentra su lugar en la eternidad. Pasaste y dejaste huella en mi vida, una en forma de herida que sangra y duele.  Y te extraño, y en cada rincón oigo el eco de tu risa, y mis labios tienen intacta la tibieza de cada beso que te dí…, pero ya no te tengo, nunca te tuve. 

Esa fue la utopía que alimentó mi alma mientras estuviste a mi lado: que el cielo me bendijera con el milagro de tu amor; pero los cielos se hicieron de hierro para mi clamor, por eso no se hizo realidad mi anhelo.

Hoy me marcho de tu lado, llevando en mi equipaje los retazos de una dignidad ultrajada por mi empeño en hacer parte de ti, con ellos reconstruiré ilusiones y sueños que podré ofrecerle incompletos a otro viajero que pase por mi vida y que sí quiera hacer de mi corazón su hogar. No te dejo ir, me marcho yo, no para huir de mis sentimientos, porque esos van atados a mi , sino para tener la valentía de olvidarte, de matar de a poco mi gran amor por ti.


He necesitado ser más valiente para irme que para intentar robarme tu corazón. Sé que no me detendrás …y eso me duele mucho más. 

jueves, 12 de mayo de 2016

Para mi amor cobarde








Y es que a veces quisiera lanzarte como una hoja al viento, que su fuerza te arrastrara tan lejos de mi alcance que mis manos no pudieran volver a tocar tu piel…si no tuviera que luchar con el deseo de tenerte y hacerte para siempre mío y sucumbir ante este amor que me oprime el pecho.
Ojalá pudiera dejarte ir como corren las aguan en un río, sin saber a dónde van a dar, ahogar en su corriente las sensaciones que me producen tu mirada, tu tímida sonrisa y tu voz repitiéndome “Te quiero”…si tuviera la valentía de verte marchar así como llegaste: intempestivamente, tan repentino como el rocío de la mañana. 

Cuánto quisiera no anhelar un beso tuyo, una caricia de tus manos o el aroma de tu piel y tu perfume que me roban el aliento y tantos suspiros…ay amor mío, si pudiera ser valiente y pelear por mí, si pudiera bajar los brazos y admitir que perdí la batalla contra el tiempo, contra este odioso calendario que nos ha cruzado en tiempos distintos, sin permitir que nos amemos.

Cuánto desearían mis pies no correr a tu encuentro, o mis oídos estar prestos al sonido de tu risa…, todo mi ser es cobarde, porque no quiere verte partir, mi alma se rehúsa a levar anclas y seguir navegando sin ti…te quiere en su barco, a su lado…pero tú sólo quieres quedarte en ese viejo puerto, sin soltar amarras, atado a antiguas tristezas que no te dejan amarme en libertad. Vives atado a ellas y mi alma está anclada en ti…sin tener la fuerza para soltarte…


Somos un par de cobardes.

sábado, 16 de abril de 2016

Y tú, ¿Me dejas?

Y TÚ, ¿ME DEJAS?


Quiero endulzar con mis besos ese amargo sabor a temor que tiene tu boca; dile a tus labios que ese miedo al amor lo ahuyentarán mil valientes besos que yo te daré. Los he diseñado justo para ti, porque tu boca y la mía encajan en total armonía.

Déjame disipar los fantasmas de viejos amores que han hecho casa en tus tristes ojos oscuros, que esquivan los míos para no delatar su deseo, ese amor al que le niegas brotar a raudales.

 Quiero ser el veneno que aniquile tus tristes recuerdos y el bálsamo que alivie viejos dolores;  Permíteme enseñarte nuevos amores, que descubras otros universos extraviándote en mis lunares y me dejes delirar con la tibieza de tus manos rozando mi espalda, mientras te aferras a ella queriendo ser salvado.


Por eso quiero saber… Y tú, ¿me dejas?

viernes, 20 de noviembre de 2015

Caricias de Ensueño




Despertar con la tibia sensación de tus besos, el vaivén de nuestros labios jugando a encontrarse en la alucinante locura que causan cuando se rozan haciéndome perder la cabeza.

Tus manos se enredan en mi pelo suelto, beso tu boca sonriente mientras me miras absorto y como flechas, tus ojos clavados en los míos queriendo encontrarte. Ahogada en tu mirada, mis brazos cobran vida y cual hiedra, se enredan en tu cuello, trayéndote hacia mí.

Mi dulce amante, mi gran amor, has de saber cuánto te ama esta mujer, la felicidad que la embarga al saberse dueña de tus besos y completamente de ti.  ¡Cuánto deliro por tu boca!  que me regala el torrente de emociones que sólo contigo puedo sentir.  En tus brazos, el tiempo se detiene, en tus besos mi brújula se extravía y sólo tú eres mi norte; Tus labios mi destino, tus manos mi camino, y tú: mi hermoso, el dueño de este amor que me da vida, la razón de ser de este corazón, que olvida cómo respirar…cuando tú me besas.

viernes, 2 de octubre de 2015

Bitácora de un amor imposible





El dueño de una hermosa sonrisa que confunde mis palabras, su voz se diluye en mis oídos que se deleitan al escucharle hablar, de paso firme y tierno mirar. Pero no caminarás a mi lado, pues me crucé tarde en tu camino, no soy la razón de tus alegrías, porque tu corazón ya está ocupado…

¿Cómo le explico a mis ojos que no pueden mirarte con amor? ¿Cómo contener los suspiros cuando el viento me trae tu aroma? Si siento temblar mis piernas cuando pasas tan cerca de mí…tan lejano.

He empezado a amarte en silencio y a distancia, donde me siento a observarte y a soñar que algún día serás mío; anhelando adueñarme de tus noches y ser testigo de tus amaneceres. Imaginando besar cada lunar que encuentre en la extensa  llanura de tu piel.  Explotando en deseo tan ardiente como la lava, para perderme en tu cuerpo, morir y renacer en ese breve delirio. Que de tanto amor, el sudor sea dulce como la miel y pueda fumarme tus suspiros. Calmando tus ansias con infinitas caricias. Las dibujaré con la paciencia de un artesano, como tallando una escultura, mientras tus dedos recorren mi figura.
Pero la realidad golpea a mi puerta y me trae de vuelta diciéndome a la cara que eres ajeno, que el calendario me odia por retrasar nuestro encuentro. Si tan sólo el reloj diera marcha atrás y haberte conocido cuando eras libre, si pudiera gritarle al mundo lo mucho que te amo, que te sueño.

Si tan sólo pudiera beber una gota de tu amor, tener un leve roce de tus labios, ¡ese bendito pecado de un beso tuyo! pecaría sólo por el milagro de robarme tu corazón por un instante; pero mi castigo estaría esperando por mí. Aunque es más triste mi condena al saber que tienes dueña, que amarnos no sería más que una utopía, la triste quimera que me ha tocado vivir, por amarte en silencio.


Esa es mi pena.

Cicatrices





Duele tu ausencia, que no sea yo por quien sonríes, dueles tú, amor imposible mío, tan inalcanzable como un lucero en el cielo; vivo resignada a tu olvido, pidiendo al cielo el milagro inesperado de tu regreso, que vuelva intacto aquel amor que me tenías.

Y sí, las cicatrices son marcas de guerra, pero ya quiero tiempos de paz. No quiero seguir en esta batalla con tus recuerdos, que se esconden en un rincón de mi memoria. No te puedo olvidar, estás tatuado en mi mente con la tinta indeleble de tus caricias, de los dedos que dibujaban sobre mi piel invisibles huellas de amor que me estremecían y que hoy te mantienen vivo en mí.


Tus ojos, tu sonrisa, tu voz, me parecen ahora tan lejanos.  Lo que alguna vez me hizo tan feliz es ahora el motivo de interminables noches de llanto y melancolía. Sigo amándote infinitamente, y lo haré hasta que Dios disponga el fin de mi agonía, y llegue otro amor. Por ahora, déjame soñar con tenerte, con recrear en mi memoria cada uno de nuestros días felices y así darle sentido a mi existencia, que ya no es vida desde que tú no estás.