Despertar con la tibia sensación de tus besos, el vaivén de nuestros labios
jugando a encontrarse en la alucinante locura que causan cuando se rozan haciéndome
perder la cabeza.
Tus manos se enredan en mi pelo suelto, beso tu boca sonriente mientras me
miras absorto y como flechas, tus ojos clavados en los míos queriendo
encontrarte. Ahogada en tu mirada, mis
brazos cobran vida y cual hiedra, se enredan en tu cuello, trayéndote hacia mí.
Mi dulce amante, mi gran amor, has de saber cuánto te ama esta mujer, la
felicidad que la embarga al saberse dueña de tus besos y completamente de ti. ¡Cuánto deliro por tu boca! que me regala el torrente de emociones que
sólo contigo puedo sentir. En tus
brazos, el tiempo se detiene, en tus besos mi brújula se extravía y sólo tú
eres mi norte; Tus labios mi destino, tus manos mi camino, y tú: mi hermoso, el
dueño de este amor que me da vida, la razón de ser de este corazón, que olvida
cómo respirar…cuando tú me besas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario