jueves, 17 de abril de 2014

Dilema

Tengo tu recuerdo tatuado en mi memoria; el eco de tu risa grabado en mis pensamientos como burlándose de mis ganas de olvidarte y en cada recoveco de mi alma el olor de tu piel.

Es tan amargo recordar la miel de tus besos...Ay mi bien, te paseas en mi cabeza cada vez que así lo quieres, mueres y renaces en mi mente  cada vez que te apetece.

 Mientras el insomnio es mi compañía, tú duermes plácidamente en mis pensamientos y te recorro palmo a palmo, buscando que tu imagen quede intacta en mi memoria. Como una triste estrategia para no perderte, para no olvidar del todo tu silueta; ¡cuán masoquista es este corazón que se niega a dejarte ir!...

Muero cada día recordando que quiero olvidarte aunque  tu fantasma se niegue a huir. Pero te vuelves a desvanecer y resucita el alma mía, y duermo y descanso de tu recuerdo que me hiere el alma.

Es un dilema querer olvidarte y negarme a borrarte...si te vas, contigo se va lo mejor de mi. Si te quedas cada día será de a poco morir. Pero es que ya no vivo desde que no estás, en ese último beso se fue mi último respiro, si ya no tengo el calor de tus manos, déjame si quiera recordar tus abrazos.

Déjame vivir muriendo así, sin ti, déjame jugar a engañarme a aprender a caminar sin tí a mi lado. Déjame intentarlo, hasta cuando me llegue a mi la hora, y volvamos a estar juntos. Déjame llorarte hasta cuando yo también muera.


viernes, 11 de abril de 2014

Indefensa

Caminas hacia mí, mirándome fijamente, con esos ojos café culpables de mis desvelos,
con paso firme, seguro de tener el mundo a tus pies, mientras mis piernas tiemblan al sentir tu cercanía.
Me sonríes, y me embrujas más que mirar la luna, luego me abrazas tan fuerte, que siento caer el alma en pedacitos frente a ti.

Tus labios le dan a los míos el más suave roce que pueda imaginarme, haces latir este corazón alocadamente, y muero por tenerte cada segundo. Tus besos, el elixir más adictivo que he podido probar, me gritan en silencio que te amo infinitamente.

Y no tengo defensa, vivo presa de tu amor y tu ternura, de la sonrisa que me embruja más que la luna,
de esos besos que derriten mi armadura...Y es que antes de ti, estaba tan llena de dudas, plena de temores, de amarguras, y llegaste tú y todo cambiaste, pusiste color cuando a mi vida entraste.

Nada puedo alegrar en mi defensa, me has enamorado, aún no entiendo cómo lo has logrado, pero exorcizaste los fantasmas de mi pasado. Amor mío, cielito mío, ¿dónde habías estado? ¿Por qué tardaste tanto, si hace tanto te esperaba? En la agonía de  mis dolores me ahogaba, hasta que tú llegaste y derrumbaste mis murallas con tus besos, no hubo torres que se resistieran a tus ojazos...y ahora estoy más que enamorada, me tienes a tu merced, esclava de tu amor...indefensa.