viernes, 11 de abril de 2014

Indefensa

Caminas hacia mí, mirándome fijamente, con esos ojos café culpables de mis desvelos,
con paso firme, seguro de tener el mundo a tus pies, mientras mis piernas tiemblan al sentir tu cercanía.
Me sonríes, y me embrujas más que mirar la luna, luego me abrazas tan fuerte, que siento caer el alma en pedacitos frente a ti.

Tus labios le dan a los míos el más suave roce que pueda imaginarme, haces latir este corazón alocadamente, y muero por tenerte cada segundo. Tus besos, el elixir más adictivo que he podido probar, me gritan en silencio que te amo infinitamente.

Y no tengo defensa, vivo presa de tu amor y tu ternura, de la sonrisa que me embruja más que la luna,
de esos besos que derriten mi armadura...Y es que antes de ti, estaba tan llena de dudas, plena de temores, de amarguras, y llegaste tú y todo cambiaste, pusiste color cuando a mi vida entraste.

Nada puedo alegrar en mi defensa, me has enamorado, aún no entiendo cómo lo has logrado, pero exorcizaste los fantasmas de mi pasado. Amor mío, cielito mío, ¿dónde habías estado? ¿Por qué tardaste tanto, si hace tanto te esperaba? En la agonía de  mis dolores me ahogaba, hasta que tú llegaste y derrumbaste mis murallas con tus besos, no hubo torres que se resistieran a tus ojazos...y ahora estoy más que enamorada, me tienes a tu merced, esclava de tu amor...indefensa.

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