Yo creo que el café y la miel tuvieron un tórrido romance. De su unión, nació el color de sus ojazos. Ahora entiendo la dulzura de su mirada y porqué cuando en las noches pienso en sus ojos, no me dejan dormir...
Cuánto diera por ver brillar tus pupilas como aquella noche, que nos repetíamos tantos te quieros, cuando el calendario no amenazaba con deshojarse y llegar al último día de nuestro amor.
Y nos quisimos locamente cuando el amor nos envolvió. Pero la vida me ha negado el tenerte, y debo hacerte eterno en mi poesía, así serás inmortal entre mis versos; y aún si a mi memoria le llegara el olvido, a través de mis líneas sabrían cuánto pude amarte, cuánto disfruté cada día a tu lado deseando que este idilio no tuviera final.
Necesité más valentía para alejarme, que para atreverme a amarte y morir en el intento.
domingo, 2 de octubre de 2016
jueves, 7 de julio de 2016
Del olvido y otras mentiras
DEL OLVIDO Y OTRAS MENTIRAS
Ya no te pienso y
tu voz no se cuela en mis oídos
He echado al
olvido el sabor de tus besos
Y mi mente no
recuerda el resplandor de tu mirada.
No distingo ya la
cadencia de tus pasos
O el perfume que
noche a noche dejaste en mi piel.
Llámalo amnesia,
locura u olvido, pero ya en tus ojos no me miro
Ni tus labios
tienen huellas de mi boca,
Porque olvidé
cada caricia, cada noche de amor.
No recuerdo tu
sonrisa cuando me veías llegar
O el temblor de
mis manos al tenerte a mi lado…
Mi bien, podría seguir
coleccionando mentiras
Que a diario le
repito al espejo
Mientras mi boca
guarda besos y otros secretos.
Mi amor, día a
día elevo una plegaria
Para que el cielo
no castigue mi pecado…
Porque miento al
decir que no te amo y ya te olvidé
Prométeme no
contárselo a nadie,
Que sea un secreto
de los dos…por favor.
sábado, 25 de junio de 2016
Epitafio a un amor...
Es sentir que se te quiebra el alma en cada latido de un corazón lastimado
por tu olvido y tu desdén. Es saber que tu ausencia es ahora mi compañía y no
estarán tus ojos café para beber sus miradas y me causen insomnios…
Es saber que te perdí sin haberte tenido, que pasaste por mi vida sin
quedarte, como un alma errante que no encuentra su lugar en la eternidad.
Pasaste y dejaste huella en mi vida, una en forma de herida que sangra y duele. Y te extraño, y en cada rincón oigo el eco de
tu risa, y mis labios tienen intacta la tibieza de cada beso que te dí…, pero
ya no te tengo, nunca te tuve.
Esa fue la utopía que alimentó mi alma mientras estuviste
a mi lado: que el cielo me bendijera con el milagro de tu amor; pero los cielos
se hicieron de hierro para mi clamor, por eso no se hizo realidad mi anhelo.
Hoy me marcho de tu lado, llevando en mi equipaje los retazos de una
dignidad ultrajada por mi empeño en hacer parte de ti, con ellos reconstruiré
ilusiones y sueños que podré ofrecerle incompletos a otro viajero que pase por
mi vida y que sí quiera hacer de mi corazón su hogar. No te dejo ir, me marcho
yo, no para huir de mis sentimientos, porque esos van atados a mi , sino para
tener la valentía de olvidarte, de matar de a poco mi gran amor por ti.
He necesitado ser más valiente para irme que para intentar robarme tu
corazón. Sé que no me detendrás …y eso me duele mucho más.
jueves, 12 de mayo de 2016
Para mi amor cobarde
Y es que a veces
quisiera lanzarte como una hoja al viento, que su fuerza te arrastrara tan
lejos de mi alcance que mis manos no pudieran volver a tocar tu piel…si no
tuviera que luchar con el deseo de tenerte y hacerte para siempre mío y
sucumbir ante este amor que me oprime el pecho.
Ojalá pudiera
dejarte ir como corren las aguan en un río, sin saber a dónde van a dar, ahogar
en su corriente las sensaciones que me producen tu mirada, tu tímida sonrisa y
tu voz repitiéndome “Te quiero”…si tuviera la valentía de verte marchar así
como llegaste: intempestivamente, tan repentino como el rocío de la
mañana.
Cuánto quisiera
no anhelar un beso tuyo, una caricia de tus manos o el aroma de tu piel y tu
perfume que me roban el aliento y tantos suspiros…ay amor mío, si pudiera ser
valiente y pelear por mí, si pudiera bajar los brazos y admitir que perdí la
batalla contra el tiempo, contra este odioso calendario que nos ha cruzado en
tiempos distintos, sin permitir que nos amemos.
Cuánto desearían
mis pies no correr a tu encuentro, o mis oídos estar prestos al sonido de tu
risa…, todo mi ser es cobarde, porque no quiere verte partir, mi alma se rehúsa
a levar anclas y seguir navegando sin ti…te quiere en su barco, a su lado…pero
tú sólo quieres quedarte en ese viejo puerto, sin soltar amarras, atado a
antiguas tristezas que no te dejan amarme en libertad. Vives atado a ellas y mi
alma está anclada en ti…sin tener la fuerza para soltarte…
Somos un par de
cobardes.
sábado, 16 de abril de 2016
Y tú, ¿Me dejas?
Y TÚ, ¿ME DEJAS?
Quiero endulzar
con mis besos ese amargo sabor a temor que tiene tu boca; dile a tus labios que
ese miedo al amor lo ahuyentarán mil valientes besos que yo te daré. Los he
diseñado justo para ti, porque tu boca y la mía encajan en total armonía.
Déjame disipar
los fantasmas de viejos amores que han hecho casa en tus tristes ojos oscuros,
que esquivan los míos para no delatar su deseo, ese amor al que le niegas
brotar a raudales.
Quiero ser el veneno que aniquile tus tristes
recuerdos y el bálsamo que alivie viejos dolores; Permíteme enseñarte nuevos amores, que
descubras otros universos extraviándote en mis lunares y me dejes delirar con
la tibieza de tus manos rozando mi espalda, mientras te aferras a ella
queriendo ser salvado.
Por eso quiero saber…
Y tú, ¿me dejas?
viernes, 20 de noviembre de 2015
Caricias de Ensueño
Despertar con la tibia sensación de tus besos, el vaivén de nuestros labios
jugando a encontrarse en la alucinante locura que causan cuando se rozan haciéndome
perder la cabeza.
Tus manos se enredan en mi pelo suelto, beso tu boca sonriente mientras me
miras absorto y como flechas, tus ojos clavados en los míos queriendo
encontrarte. Ahogada en tu mirada, mis
brazos cobran vida y cual hiedra, se enredan en tu cuello, trayéndote hacia mí.
Mi dulce amante, mi gran amor, has de saber cuánto te ama esta mujer, la
felicidad que la embarga al saberse dueña de tus besos y completamente de ti. ¡Cuánto deliro por tu boca! que me regala el torrente de emociones que
sólo contigo puedo sentir. En tus
brazos, el tiempo se detiene, en tus besos mi brújula se extravía y sólo tú
eres mi norte; Tus labios mi destino, tus manos mi camino, y tú: mi hermoso, el
dueño de este amor que me da vida, la razón de ser de este corazón, que olvida
cómo respirar…cuando tú me besas.
viernes, 2 de octubre de 2015
Bitácora de un amor imposible
El dueño de una hermosa sonrisa que confunde mis
palabras, su voz se diluye en mis oídos que se deleitan al escucharle hablar,
de paso firme y tierno mirar. Pero no caminarás a mi lado, pues me crucé tarde
en tu camino, no soy la razón de tus alegrías, porque tu corazón ya está
ocupado…
¿Cómo le explico a mis ojos que no pueden
mirarte con amor? ¿Cómo contener los suspiros cuando el viento me trae tu
aroma? Si siento temblar mis piernas cuando pasas tan cerca de mí…tan lejano.
He empezado a amarte en
silencio y a distancia, donde me siento a observarte y a soñar que algún día
serás mío; anhelando adueñarme de tus noches y ser testigo de tus amaneceres. Imaginando besar cada lunar que encuentre en la extensa llanura de tu piel. Explotando en deseo tan ardiente como la lava,
para perderme en tu cuerpo, morir y renacer en ese breve delirio. Que de tanto
amor, el sudor sea dulce como la miel y pueda fumarme tus suspiros. Calmando tus
ansias con infinitas caricias. Las dibujaré con la paciencia de un artesano,
como tallando una escultura, mientras tus dedos recorren mi figura.
Pero la realidad golpea a mi puerta y me trae
de vuelta diciéndome a la cara que eres ajeno, que el calendario me odia por
retrasar nuestro encuentro. Si tan sólo el reloj diera marcha atrás y haberte
conocido cuando eras libre, si pudiera gritarle al mundo lo mucho que te amo,
que te sueño.
Si tan sólo pudiera beber una gota de tu
amor, tener un leve roce de tus labios, ¡ese bendito pecado de un beso tuyo!
pecaría sólo por el milagro de robarme tu corazón por un instante; pero mi
castigo estaría esperando por mí. Aunque es más triste mi condena al saber que
tienes dueña, que amarnos no sería más que una utopía, la triste quimera que me
ha tocado vivir, por amarte en silencio.
Esa es mi pena.
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