jueves, 13 de noviembre de 2014
Labios de Néctar
Para tus labios de rubí
que saben a néctar, a ambrosía,
aquellos que causan mi frenesí, para ellos es esta poesía.
Hoy los recuerdo cuando danzaban
rozando tibiamente mi boca...
Aún hoy, tus labios me provocan.
Recuerdo que se posaban en los míos,
como mariposa hallando néctar,
esos besos suaves y tibios, al recordarlos me deleitan.
Fueron tus labios los que me hechizaron,
los que de amor me mataron,
ay mi bien, tus labios me enamoraron...
Muerte de un ángel
Mis alas se rompieron, ya no soy un ángel,
me golpeó el suelo y estoy herida,
mis alas no sanarán nunca más; El mundo donde cai es cruel,
siendo un ángel no sobreviviría.
Por eso ya no quiero sentir, sólo quiero ser de piedra
para que nada me duela;
la razón te enseña a ser fuerte, pero el amor te hace débil...
Es preciso que muera a lo que soy, perdí mis alas y en su lugar sólo hay heridas,
que tardarán en sanar.
Así muere un ángel que admirando la perfección del amor
se dejó cegar por sus destellos y cayó...
Hoy, ha muerto, dicen que vaga por ahi como un pobre mortal,
que arrojó su corazón al mar, y en su lugar puso una piedra.
Ese ángel puso en olvido su memoria y ha olvidado su pasado,
el amor le ha matado...
Por tu silencio
Me duele el alma, el pecho
mi corazón late de amor deshecho,
roto, afligido, malherido...
Tú me dueles, amor imposible mío
que dejaste en mi vida un triste vacío.
Mi amado amigo,
has sido tú mi musa constante, mi alegría.
Hoy por tí mi alma desvaría y en soledad se anuda
porque esta historia muda te es desconocida.
Me duele tu silencio,
tu tímida y blanca sonrisa.
Sólo quisiera perderme en tus ojos para encontrarme,
y saber si en todo este tiempo, has logrado tú amarme.
Amarme asi, son motivos, ni explicaciones,
sólo escuchando a tu corazón...
Más sé que te he perdido, aún sin haberte tenido,
pues mis ojos se secaron buscando tu mirada
y mis labios se gastaron esperando un beso,
y siempre callaste, no dijiste nada
Cómo duele tu silencio....
martes, 29 de julio de 2014
Es simplemente absurdo
¿Y qué puedo hacer?, si esta historia es absurda. Es una locura quererte, es desquiciado que me quieras.
Estamos locos de atar, y no nos entendemos,
porque tú y yo nos queremos y los dos lo sabemos,
pero me lastiman tus palabras, y te hiere mi desdén...
¿Por qué no dejamos todo atrás, y volvemos a empezar?
Sin juicios, sin opiniones,
Sin odios, ni religiones,
sólo asi, sin razones.
De manera ilógica como siempre ha sido, tan absurdamente, como desde el principio.
Pero de verdad y de corazón , sin espejismos que nos maten la ilusion.
Sin largas e interminables discusiones, sin lágrimas , ni rencores
De la única manera cuerda en que se aman los insensatos.
Para ti, en mis sueños...
Qué puedo hacer, si solo imaginar tu mirada haces temblar mis piernas...pensar que tus labios rocen esta boca pecadora, hace que mi corazón clame por el milagro de tus besos. Pido a Dios por ti, porque esos ojos café me desvelen noche a noche, por el milagro de un toque de tus manos, de un beso de tu boca. Quiero amarte intensamente con la sabia locura que sólo para ti he guardado, mi principe de ojos hermosos y bella sonrisa.
¿Cual es tu magia, De dónde emerge tu poder? ¿Cómo sin tocarme puedes dibujar en mi rostro una sonrisa indeleble sólo con pensar en tu voz? Me gusta tu hechizo, tu embrujo. Me gusta cómo has despertado en mi aquello que solía olvidar. Déjame descubrir tu secreto y perderme en la dulce locura de amar una vez y otra vez...
jueves, 17 de abril de 2014
Dilema
Tengo tu recuerdo tatuado en mi memoria; el eco de tu risa grabado en mis pensamientos como burlándose de mis ganas de olvidarte y en cada recoveco de mi alma el olor de tu piel.
Es tan amargo recordar la miel de tus besos...Ay mi bien, te paseas en mi cabeza cada vez que así lo quieres, mueres y renaces en mi mente cada vez que te apetece.
Mientras el insomnio es mi compañía, tú duermes plácidamente en mis pensamientos y te recorro palmo a palmo, buscando que tu imagen quede intacta en mi memoria. Como una triste estrategia para no perderte, para no olvidar del todo tu silueta; ¡cuán masoquista es este corazón que se niega a dejarte ir!...
Muero cada día recordando que quiero olvidarte aunque tu fantasma se niegue a huir. Pero te vuelves a desvanecer y resucita el alma mía, y duermo y descanso de tu recuerdo que me hiere el alma.
Es un dilema querer olvidarte y negarme a borrarte...si te vas, contigo se va lo mejor de mi. Si te quedas cada día será de a poco morir. Pero es que ya no vivo desde que no estás, en ese último beso se fue mi último respiro, si ya no tengo el calor de tus manos, déjame si quiera recordar tus abrazos.
Déjame vivir muriendo así, sin ti, déjame jugar a engañarme a aprender a caminar sin tí a mi lado. Déjame intentarlo, hasta cuando me llegue a mi la hora, y volvamos a estar juntos. Déjame llorarte hasta cuando yo también muera.
viernes, 11 de abril de 2014
Indefensa
Caminas hacia mí, mirándome fijamente, con esos ojos café culpables de mis desvelos,
con paso firme, seguro de tener el mundo a tus pies, mientras mis piernas tiemblan al sentir tu cercanía.
Me sonríes, y me embrujas más que mirar la luna, luego me abrazas tan fuerte, que siento caer el alma en pedacitos frente a ti.
Tus labios le dan a los míos el más suave roce que pueda imaginarme, haces latir este corazón alocadamente, y muero por tenerte cada segundo. Tus besos, el elixir más adictivo que he podido probar, me gritan en silencio que te amo infinitamente.
Y no tengo defensa, vivo presa de tu amor y tu ternura, de la sonrisa que me embruja más que la luna,
de esos besos que derriten mi armadura...Y es que antes de ti, estaba tan llena de dudas, plena de temores, de amarguras, y llegaste tú y todo cambiaste, pusiste color cuando a mi vida entraste.
Nada puedo alegrar en mi defensa, me has enamorado, aún no entiendo cómo lo has logrado, pero exorcizaste los fantasmas de mi pasado. Amor mío, cielito mío, ¿dónde habías estado? ¿Por qué tardaste tanto, si hace tanto te esperaba? En la agonía de mis dolores me ahogaba, hasta que tú llegaste y derrumbaste mis murallas con tus besos, no hubo torres que se resistieran a tus ojazos...y ahora estoy más que enamorada, me tienes a tu merced, esclava de tu amor...indefensa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

