sábado, 24 de enero de 2015

Soleada despedida
















Después de todo el tiempo que pasó,
cuando por el hado nos alejamos,
y por la lejanía lloramos,
algo hermoso sucedió.

Nos reencontramos frente al mar,
y en su inmensidad sumergimos nuestro amor,
pude abrazarte y sentir tu calor,
¡Gracias a Dios hoy te pude amar!

Cuando me besaste amor mío,
dijiste: "¡cuánto hacía no te besaba!"...
¿sabes? a mi las ansias también me mataban
y mi corazón se llenó de bríos.

Alli, frente a esa playa,
acurrucados y anudados,
dos corazones enamorados vivieron su tierna despedida,
pues...
Te irás y no volverás, no puedo detenerte,
te marcharás, y aunque a mi lado quiero tenerte,
sé que retenerte no bastará.





2 comentarios: