Ver la sonrisa que se dibuja en tu cara cuando el sol te toca, y tú le sonríes, cerrando esos ojazos café que trastornan mis pasos,...eso es sentirme viva, porque aceleras mi respiración y desbocas los latidos de un corazón que grita en silencio tu nombre. ¿No lo escuchas aún? No importa, yo seguiré amándote en silencio, disfrutando de tu voz lejana, pero cercana a mis sentidos que se agudizan al tenerte cerca. No me culpes de sonrojarme un poco si te miro con admiración, con una pizca de deseo; ¿Qué puedo hacer? Sólo sucumbir ante el deseo de tenerte, que por una dicha no merecida, por fin tus ojos busquen los míos y entiendan cuánto puedo llegar a adorarte y en un beso te explique sin palabras lo mucho, lo mucho que me gustas...
Que buen escrito saludos.....
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